El cambio climático: un desafío global crítico

El cambio climático es el mayor reto medioambiental que enfrentamos. Es por ello que ICMM y todos sus miembros apoyan el Acuerdo de París sobre el cambio climático, que establece un ambicioso pero esencial objetivo de mantener el calentamiento global muy por debajo de los 2oC, es decir, por encima de los niveles preindustriales.

La agenda de desarrollo sostenible de la ONU requiere de una acción rápida para descarbonizar la economía global y así evitar los peores efectos del cambio climático. Además de tener una responsabilidad compartida en la reducción de las emisiones de carbono y en la adaptación al cambio climático, la industria minera y de metales tiene un papel vital en permitir una transición rápida a una economía baja en carbono. Minerales como el litio y el cadmio son esenciales para las tecnologías de energía renovable, junto con el acero, el cobre y el aluminio.

Minería con principios significa entonces integrar las medidas contra el cambio climático en las políticas y estrategias corporativas para asegurar que las operaciones y las comunidades de acogida sean resistentes a los impactos físicos de los eventos climáticos más extremos. También significa asegurarse de que la industria minera y de metales desempeñe su papel de manera completa en la transición hacia una economía con bajas emisiones de carbono.

Reducción de la huella de carbono
La industria minera y de los metales tiene el potencial de contribuir significativamente con la reducción de las emisiones de carbono mediante la aceleración de las medidas de eficiencia energética y el aumento del uso de energía renovable y otras fuentes de energía de bajo consumo en sus operaciones.
Empresas en todo el mundo ya están dando pasos importantes en este sentido. Por ejemplo Goldcorp, miembro de ICMM, en noviembre de 2016 confirmó los planes para que su mina de Borden se convierta en la primera operación totalmente eléctrica de la compañía. Borden utilizará vehículos subterráneos de baterías, que se espera eliminen todas las emisiones de gases de efecto invernadero (GHG) asociadas con el movimiento de mineral y roca residual, lo que equivale a aproximadamente el 50 por ciento del total de gases de efecto invernadero en el sitio, o 5.000 toneladas de CO2 por año.

En Chile las empresas integrantes de ICMM, Codelco y Antafagasta Minerals, también han dado pasos importantes para mejorar su acceso a energía limpia y sostenible. Chile produce cerca de un tercio del cobre mundial, y la producción requiere una cantidad significativa de energía. De hecho, la minería representa casi el 30 por ciento del consumo total de energía eléctrica en Chile.

La división Gabriela Mistral de Codelco (conocida como “Minera Gaby”) está ubicada en el desierto de Atacama en Chile y comenzó la producción de cobre en 2009. En 2013, la mina inauguró lo que entonces era la planta solar termoeléctrica más grande del mundo, Pampa Elvira Solar. Respetuosa con el clima y renovable para sus operaciones.

Pampa Elvira Solar consta de 2.620 colectores de paneles solares térmicos, lo que proporciona energía suficiente para sustituir 7,6 millones de litros de diesel por año. Al quemar menos diesel, Minera Gaby ha reducido sus emisiones de CO2 en casi 15.000 toneladas al año. Además, la reducción del consumo de diesel evita la movilización anual de 250 camiones que se requerirían para transportar el combustible.

De manera similar, Antofagasta está utilizando energía eólica y energía solar para satisfacer parte de su demanda de electricidad. Hasta el 72 por ciento de las emisiones de CO2 del grupo se relacionan con el consumo de electricidad, por lo que su prioridad ha sido diversificar su suministro de electricidad. En 2016, el 17 por ciento del consumo total de energía de Antofagasta fue generado por fuentes renovables, frente al 5 por ciento del año anterior.

Apoyo a una economía baja en carbono
Otro miembro de ICMM, Hydro, se ha fijado el ambicioso objetivo de tener una huella de carbono neutral para 2020, reduciendo las emisiones, aumentando el reciclaje y ayudando a los clientes a desarrollar productos que permitan el ahorro de CO2.

Ligero e infinitamente reciclable, el aluminio ocupa actualmente la demanda de más rápido crecimiento entre los metales del mundo. Las razones principales son su bajo peso y fuerza. Específicamente, la demanda es impulsada por un sector del transporte que necesita mejorar la eficiencia del combustible y reducir el uso de energía a través de automóviles, trenes y camiones más ligeros. Además, el aluminio es clave para edificios sin energía, aplicaciones solares y envases que preservan los alimentos y requiere de menos energía para su transporte.

Los expertos de la industria estiman que el mundo necesitará casi un 35 por ciento más de aluminio en 2020 que en 2014. A través de compromisos como la de Hydro, las compañías de minería y metales pueden trabajar con clientes a lo largo de la cadena de valor para minimizar el impacto de la minería en el medio ambiente.

Soluciones ambiciosas, accesibles y escalables
ICMM se compromete a trabajar con la industria, los gobiernos, la sociedad civil y las empresas para compartir soluciones y desarrollar políticas eficaces frente al cambio climático.

Nos comprometemos y alentamos a todas las empresas a ser parte de la solución al cambio climático y a apoyar la transición hacia una economía baja en carbono.

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