Agua

Los recursos de agua dulce son esenciales para la vida, pero son limitados y se ven presionados por las demandas de una creciente población mundial y el impacto del cambio climático. Ya hay al menos 1,2 billones de personas que viven en zonas de escasez de agua, y algunos expertos predicen que la demanda mundial de agua superará el 40% en 2030. A pesar de ello, el agua continúa siendo subvaluada y mal administrada en muchos países.

Esto no puede ser resuelto por un solo actor, y las Metas de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (SDG) instan a todas las partes interesadas a trabajar en asociación para asegurar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos (SDG 6). Como un usuario importante del agua, la industria de minería y metales tiene un papel importante que desempeñar.

ICMM cree que la minería con principios requiere un fuerte compromiso de usar y manejar el agua de manera socialmente equitativa, ambientalmente sostenible y económicamente beneficiosa. En enero de 2017, las empresas miembro se <comprometieron a adoptar estrategias de gestión del agua que aplican una gobernanza del agua sólida y transparente, administrar eficazmente el agua en las operaciones y garantizar la colaboración para lograr un uso responsable y sostenible del agua.

Un enfoque basado en la cuenca
Históricamente, la industria minera y de metales ha abordado la gestión del agua como una cuestión operacional. Sin embargo, incluso la operación más eficiente en cuanto al agua es vulnerable a los riesgos del agua cuando no se tienen en cuenta las necesidades de otros usuarios del agua en la cuenca. Las demandas de otros usuarios, las comunidades y el entorno más amplio afectarán, inevitablemente, al acceso al agua.

Mediante la adopción de estrategias de gestión del agua basadas en las cuencas, que miran más allá de los requisitos operacionales a las necesidades y prioridades de otros usuarios del agua, las compañías pueden ser socios efectivos en el apoyo a soluciones de agua que benefician a las personas, al planeta y a la industria.

La mina Cerro Verde de Freeport-McMoRan en Perú efectivamente muestra lo que se puede lograr cuando la industria, el gobierno local y la sociedad civil trabajan juntos para mejorar el acceso al agua.

Cerro Verde está ubicado en una región árida del sur oeste de Perú, cerca de la ciudad de Arequipa. El crecimiento de la población, la industrialización y la contaminación de las aguas residuales del río Chili aumentaron las presiones sobre un suministro de agua ya limitado. Reconociendo esto, Freeport-McMoRan trabajó con las partes locales interesadas para cofinanciar una planta de tratamiento de agua que toma el agua contaminada del río local y la hace potable.

La planta provee agua a más de 300,000 personas y debe expandirse para cubrir las necesidades de 750,000 personas en el futuro. Trabajar para mejorar el tratamiento de aguas residuales también ha significado que aproximadamente el 99% de todas las aguas residuales de Arequipa sean tratadas, frente a sólo 10% en 2013, lo que lo convierte en un ambiente más seguro y saludable. Un río más limpio ha permitido la re-generación poblaciones de peces agotadas, mejorando las perspectivas económicas de los pescadores locales.

Un socio para el desarrollo

A pesar de la actual crisis del agua, hay suficiente agua para satisfacer las crecientes necesidades del mundo si hay un cambio global en la forma en que se utiliza, gestiona y comparte el agua. Al minar con principios, la industria de minería y metales puede ser un socio efectivo para el desarrollo, ayudando a proporcionar soluciones sostenibles al problema del agua que satisfagan las necesidades de las comunidades con las cuales las operaciones mineras interactúan.

Alentamos a otras empresas a unirse a nosotros en la adopción de los compromisos expuestos en la declaración de posición del ICMM sobre administración del agua, apoyando un mejor uso del agua, una gestión eficaz de las cuencas y una mejor seguridad del agua y saneamiento para todos.